Con motivo del Día Mundial de la Tiroides, conmemorado cada 25 de mayo, la comunidad científica y sanitaria recuerda la importancia de una pequeña glándula con un enorme impacto sobre la vida humana. La tiroides, ubicada en la parte anterior del cuello, regula múltiples funciones del organismo mediante la producción de hormonas que intervienen en el metabolismo, el crecimiento, la temperatura corporal, la frecuencia cardíaca y el equilibrio energético.
Cuando la tiroides altera su funcionamiento, pueden aparecer enfermedades como el hipotiroidismo, el hipertiroidismo, el bocio, los nódulos tiroideos y el cáncer de tiroides. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran el cansancio extremo, cambios bruscos de peso, alteraciones del sueño, ansiedad, caída del cabello, palpitaciones y dificultades de concentración.
En algunos casos, estas enfermedades también comprometen la salud visual y ocular, generando resequedad, inflamación, alteraciones pupilares e incluso orbitopatía tiroidea, una condición que puede afectar significativamente la calidad de vida de las personas.
Diversos estudios han demostrado que factores como la deficiencia de yodo, antecedentes familiares, enfermedades autoinmunes, exposición a radiaciones y algunos medicamentos pueden aumentar el riesgo de padecer trastornos tiroideos. Por ello, el diagnóstico temprano y el acompañamiento interdisciplinario son fundamentales para preservar la salud integral de los pacientes.
En este Día Mundial de la Tiroides, la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de La Salle invita a la comunidad a escuchar las señales de su cuerpo, promover estilos de vida saludables y acudir periódicamente a controles médicos y visuales. La alimentación balanceada, la actividad física, el adecuado consumo de yodo y la prevención siguen siendo herramientas esenciales para proteger esta glándula que, aunque silenciosa, cumple una labor vital para el bienestar humano.
Cuidar la tiroides también es cuidar la energía, la visión, las emociones y la calidad de vida.
La glándula tiroides es como el termostato del cuerpo, regula la quema de energía corporal y la temperatura