¿Estudias, trabajas y sientes que no te alcanza el día? Esta es una realidad cada vez más común, especialmente quienes asumen múltiples responsabilidades académicas y laborales. Sin embargo, mantener hábitos saludables no solo es posible, sino fundamental para sostener el rendimiento, la energía y el bienestar integral.
A continuación, compartimos algunas recomendaciones prácticas que pueden ayudarte a equilibrar tus días sin que tu cuerpo ni tu mente pasen factura.
¿Cómo aplicar hábitos saludables cuando estudio y trabajo?
La clave está en la organización y en realizar pequeñas acciones que, con constancia, generan grandes beneficios. No se trata de una rutina perfecta, sino de decisiones sencillas que puedes incorporar en tu día a día:
• Llevar snacks saludables como frutas, frutos secos o yogur.
• Mantener una hidratación constante durante el día.
• Aprovechar las pausas entre clases o trabajo para estirarte o caminar.
• Planear las comidas con lo que tengas disponible; comer bien no siempre implica cocinar mucho.
¿Cuánto debería dormir para no afectar mi rendimiento?
El sueño es uno de los pilares más importantes del bienestar. Nuestros ciclos de sueño duran aproximadamente 90 minutos. Por eso, lo ideal es completar entre 4 y 6 ciclos, es decir, entre 6 y 9 horas de descanso diario.
Dormir por ciclos completos permite que el cerebro y el cuerpo se recuperen de manera adecuada, evitando afectaciones en la memoria, la concentración y el estado de ánimo.
¿Dormir en las tardes es bueno?
Sí, si se hace correctamente. Una siesta corta puede ser una gran aliada:
• La duración recomendada es de 15 a 30 minutos.
• Evita dormir más de una hora o muy tarde en la tarde, ya que puede interferir con el sueño nocturno.
Estas pequeñas pausas pueden ayudarte a mejorar tu energía, concentración y ánimo para continuar con tus actividades.
Tips extra para el día a día
• Hidrátate incluso si no sientes sed.
• Prioriza dormir antes que trasnochar para estudiar o seguir trabajando
• Elige alimentos reales por encima de los procesados.
• Incluye el descanso en tu planificación diaria, no como un premio.
• Escucha tu cuerpo: el cansancio también comunica.
Estudiar y trabajar exige compromiso, disciplina y dedicación; sin embargo, tu bienestar también debe ser una prioridad. Dormir bien, alimentarte mejor y moverte con regularidad no te quitan tiempo: te ayudan a rendir más y a vivir con equilibrio. Desde la Coordinación de Prevención y Salud Universitaria, te invitamos a cuidar tu bienestar físico y mental cada día.
Si tienes dudas o necesitas orientación sobre hábitos saludables, puedes acercarte al Centro Médico de tu sede, donde nuestro equipo está listo para acompañarte.
En el nido del autocuidado, cada pequeño hábito suma.
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